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La oficina

La oficina es la pantalla que se abre al entrar. No es un adorno: es la forma más rápida de saber, de un vistazo, qué está pasando en la empresa.

La sala. Una oficina en pixel art, con mesas, una zona de descanso y una mesa grande de reuniones. Cada puesto tiene su sitio.

Los personajes. Cada puesto activo aparece con su nombre. Según lo que esté haciendo:

Lo que ves Lo que significa
Sentado en su mesa, tecleando Está trabajando en un encargo.
De pie, junto a la mesa Está disponible, sin trabajo en curso.
Con un aviso encima Está esperando algo: una respuesta tuya o un permiso.
Ausente El puesto no está activo o su sesión se ha cerrado.

El menú lateral. Todo lo demás: trabajo, equipo, organigrama, oficios, proyectos, documentos, modelos, conectores, navegador, departamentos, encargos, estrategia, crones y configuración. El último punto es el tema claro u oscuro.

A la izquierda, la conversación con el puesto que tengas abierto. Es el sitio donde se pide el trabajo y donde el puesto contesta.

A la derecha, lo que espera tu firma. Cuando un puesto necesita una decisión tuya —un gasto, un envío, un cambio— aparece ahí con lo necesario para decidir. Si está vacío, lo dice: «Nada esperando tu firma».

  • Hablar con un puesto: se escribe en la caja de abajo y se envía. El puesto responde y, si hace falta, trabaja.
  • Interrumpir: si un puesto se ha ido por donde no debía, se le puede parar. Lo que llevaba hecho se conserva.
  • Firmar o rechazar: desde el panel de la derecha.
  • Cambiar de puesto: se selecciona en el equipo o en el organigrama y la conversación cambia a ese puesto.
  • Ver la oficina a pantalla completa: el enlace «Ver oficina» abre la sala sola, sin menús, útil para dejarla en una pantalla de pared.

La oficina recuerda los puestos por su sesión. Al arrancar la aplicación se sienta a la plantilla completa, de modo que no aparece vacía aunque nadie haya trabajado todavía. Si un puesto lleva días sin actividad, sigue en su mesa; solo desaparece si se desactiva.