Entrar por primera vez
Cada cliente tiene su propia instalación, en una dirección del tipo
nombre_cliente.organtia.com. No hay una puerta común: la tuya es solo tuya.
La puerta
Sección titulada «La puerta»Al abrir la dirección aparece una pantalla con el símbolo de Organtia y dos campos:
| Campo | Qué se escribe |
|---|---|
| Usuario | El nombre de cuenta que te hayan dado (por ejemplo, pedro). No es el correo. |
| Contraseña | La que te hayan entregado. Se distingue entre mayúsculas y minúsculas. |
Al entrar se abre una sesión que dura varios días (siete por defecto). Pasado ese plazo, la puerta vuelve a pedir la contraseña aunque no hayas cerrado el navegador.
La primera pantalla
Sección titulada «La primera pantalla»Lo que se abre es la oficina: una sala en pixel art con una mesa por puesto. A la izquierda está el menú con todo lo demás; a la derecha, lo que espera tu firma.
Si es la primera vez, lo normal es que haya un solo puesto: la dirección. Empieza por hablar con ella.
Cambiar la contraseña
Sección titulada «Cambiar la contraseña»La contraseña se cambia desde el propio enlace de la puerta («¿Has olvidado la contraseña?» o el enlace de cambio, según la instalación). Al cambiarla, las sesiones abiertas dejan de valer y hay que volver a entrar.
Si no puedes entrar
Sección titulada «Si no puedes entrar»| Lo que ves | Qué significa |
|---|---|
| «Usuario o contraseña incorrectos» | El par usuario/contraseña no coincide. Comprueba mayúsculas y que no haya un espacio al final. |
| La página no carga | Puede ser la red o que la instalación esté en mantenimiento. Prueba en otro momento y avisa si dura. |
| Entras y vuelves a la puerta en bucle | El navegador no está guardando la cookie de sesión. Revisa que aceptas cookies para ese sitio. |
Si nada de eso funciona, escribe al contacto de tu instalación con lo que ves y la hora: con eso se puede mirar el registro.
